En el buen rato de espera, veíamos al venado que hacía esfuerzos para incorporarse
y no podía, asimismo nosotros nos veíamos impotentes al ser conscientes de saber que no podíamos hacer nada, solamente
esperar al equipo de rescate. En una de las posteriores conversaciones telefónicas, nos pidió que la diéramos con
más exactitud nuestra posición pues ya estaba cerca de Cerceda. La dimos más información y la dijimos que
estaba cerca de la Cañada Real Segoviana por la zona donde cruza a la carretera M607, muy próxima a la gasolinera e incluso
la dimos nuestras coordenadas, pues suelo llevar un GPS cuando realizo mis excursiones. Por fín llegó, pero el coche que
traía era pequeño y después de ver al animal y hablar con su base en Majadahonda la dije de sacar el ciervo por debajo
de la alambrada, cosa que hicimos arrantrándolo y le pusimos en la misma calle. Además le tapamos la cabeza con un paño
de manera que no viera, con lo que intentábamos que se tranquilizara, cosa que ocurrió, se calmó y entonces Laura se
marchó a la base de GREFA para traer otro coche y a más miembros de la organización para poder subir el animal al vehículo,
ya que pesaría sobre 70 kilos, un macho de entre 1 y 2 años con la cornamenta de una sola punta . En las fotos siguientes se puede
ver al varetón, al que colocamos en la calle, con un paño tapándole la cabeza para que al privarle de la visión
se calmara, ya que estaba bastante excitado, y otro paño para protegerle un poco de las moscas que no paraban de incordiar. Se pueden
apreciar sus dimensiones ya que la vara que hay en el suelo (mi compañera en los paseos que doy por los campos) mide casi 1,50 m.
En la otra foto se puede ver a mi colega Aurelio contemplado con resignación al infortunado animal.
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