Fiestas patronales
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Las fiestas continuan los siguientes días con los encierros y novilladas, atracciones infantiles y para los menos jóvenes, bailes y actuaciones de distintos grupos, chocolatada con churros para los mayores, comidas, etc. Moral ha tenido siempre una gran afición taurina siendo muchos los mozos que se atrevían a recortar y dar algunos pases a los astados y puede que viniera esa afición por el hecho de que siempre hubo ganaderías de reses bravas en el término y sus alrededores, como Julián de Fuentes que creó una afamada ganadería a finales del siglo XVIII de reses con gran bravura y poderío. Vivió en una casa llamada "casa de la Huerta" (conocida entonces como la Casa Grande) que dió nombre a una calle del pueblo y luego sus descendientes, como su hijo Juan José, y más tarde el que continuó con la ganadería de aquellos, D. Vicente Martínez, ganadero que vivió en la Casa Grande (la moderna), hoy día biblioteca municipal, y donde pasó alguna temporada el famoso torero Salvador Sánchez " Frascuelo". Hoy día queda la ganadería de Carmen Segovia en la finca Los Linarejos y otra ganadería de los Leiro en el Quiñón de Vacas en la zona del Berrocal. Familia de lugareños era Máximo Berrocal Montes, del que cuentan que en tiempos de la guerra civil española cobraba 30 duros por matar un toro ( equivalente a 90 céntimos de euro) y que un día un familiar le advirtió que el "bicho" era muy grande, a lo que él contestó que cuanto más grandes, mejor. Los toros de las ganaderías de este pueblo tuvieron buena fama y se lidiaron en plazas de categoría como la de Madrid y se puede ver, con lo que se muestra seguidamente, lo dicho de Vicente Martínez pues aparece en el cartel de la corrida celebrada el 5 de junio de 1864 en Madrid y en la que toreaban "Cúchares" (padrino de Frascuelo), "el Tato" y "el Gordito", y se puede apreciar, como era costumbre entonces, que los picadores constaban antes de los espadas en los carteles. ![]() Y en el siguiente cartel, aún más antiguo que el anterior, se pueden ver anunciados los cuatro toros a lidiar de la ganadería de Juan José de Fuentes, hijo y ganadero sucesor de Julián de Fuentes, actuando los espadas Juan Pastor y Francisco Arjona Guillén, media corrida de toros a celebrar el 11 de mayo de 1840.
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Actualmente los encierros se celebran por las mañanas, soltando una a una las reses que se van a lidiar por la tarde, acompañadas de varios cabestros. Se sueltan desde los cajones dispuestos en el vehículo que los transporta, situado en la confluencia de la calle de la Iglesia con la calle Huerta, recorriendo ésta, la calle Corta y acabando en la nueva plaza cubierta donde se celebrará la novillada o corrida correspondiente. Antiguamente el encierro se hacía trayendo los novillos a pie (eran 2 novillos) y normalmente entraban en el pueblo por la calle Juncarejo, calle de la Iglesia y la plaza de la Constitución, encerrándolos en los toriles que había en la plaza, donde ahora está la oficina municipal de información al consumidor, entre las calles del Rondón y de la Iglesia. En las siguientes fotos se puede ver a un grupo de "caballeros" llevando el ganado hacia el pueblo y en la otra cuando los arreaban por la calle de la Iglesia para entrar en la plaza, viéndose en esta última cuando iban por donde la casa del médico D. Andrés que fue luego ambulatorio local, en el cruce de la calle de la Iglesia y la calle Huerta.
La plaza estaba dispuesta de manera que alrededor de la misma se colocaban carros, que solían ser de bueyes con una viga larga en el centro, atados unos con otros con lías de esparto, de forma que hacían de plataformas donde se subían los que querían presenciar los festejos taurinos. A veces los novillos eran tan "novillos" que levantaban los carros cargados de gente, lo que demuestra que eran "bichos" grandes y con poderío. Por esto y porque siempre gustaba a los mozos correr los toros hasta la plaza, ha quedado el dicho de : en Moral toros grandes y con encierro Hubo un año en el que uno de los novillos arreó un golpe a la puerta del toril y la arrancó, saliendo a la plaza de improviso y los toreros se negaron a matar a los "bichos", así que se organizó la bronca correspondiente y como consecuencia del berrinche que se agarró el entonces juez de paz del pueblo Mariano Sanz, sufrió un ataque al corazón y falleció. Desde entonces y para evitar que volviera a dar un susto algún novillo, la puerta del toril se aseguraba cruzando en ella un carro de bueyes. Había la costumbre de lidiar dos novillos por los valientes toreros locales, uno por los casados y otro por los solteros y en la siguiente foto de la izquierda se ve el encierro ya dentro de la plaza, un hombre subido a la farola que había en el centro y el novillo de los casados marcado con un cruz por el autor de la foto, el Sr. Secretario del Ayuntamiento por aquellas fechas, D. José González Marruenda, foto que amablemente me cedió su hija Herminia. En la leyenda que escribió en la foto se puede leer : "Toro de los casados". El matador lidió con "Pacorro" de peón y Angel Mendez que resultó con un puntazo sin consecuencias al poner las banderillas. Día 2 de octubre de 1933. Y en la foto de la derecha se ve a las "mulillas" arrastrando al novillo de los solteros, y en la leyenda escrita por D. José en la ficha donde tiene la foto se puede leer : Arrastre del primer becerro de los mozos. "Las Mulillas". Día 4 de Octubre de 1933.
La plaza se cerraba en las "porteras" con portones de madera que se engoznaban o enganchaban en los goznes que había en las paredes que servían de soporte para los portones, quedando hoy día dos de esos goznes, uno en la casa donde está el Almacén, (salida de la plaza hacia la calle de la Iglesia) y otro en la casa de la plaza que hace esquina con la calle Roseles. He podido comprobar que D. José el Secretario era una persona muy ordenada y organizaba su colección de fotos de manera que en las fichas de cartulina en las que las tenía colocadas, escribía leyendas relativas a cada foto con datos que permiten saber de qué tema se trataba o a qué correspondía cada una, además de la fecha en la que fue hecha, fichas con las fotos correspondientes que conserva su hija Herminia y se puede ver seguidamente la correspondiente a una de las que se muestran cuando se pincha en el escudo que hay al final de esta página, apreciándose el signo de "arroba" que se utilizaba entonces para indicar el peso, además de para otras cosas, no piensen que es un símbolo actual usado en Internet. ![]() En la siguiente foto, también hecha por el Sr. Secretario, se puede ver cuando encerraban al ganado en los toriles, entrando en el toril grande y con el novillo remiso a entrar y al fondo se aprecia una de las puertas con la que cerraban la plaza, situada en la calle de la Iglesia, y la foto está hecha en septiembre de 1935 durante las fiestas de la Colonia de veraneantes, según consta en la ficha del autor de la foto. ![]() Hasta que comenzó el problema de las vacas locas la noche final de las fiestas se hacía la cena a base de caldereta de novillo lidiado por los mozos, haciéndose hoy día con carne de vacuno comprada y no lidiada. Antes de hacer esta cena a base de novillo, cuando se nombraba una comisión de festejos, dicha comisión celebraba una cena con buenas piezas de carne de las reses lidiadas, y en tiempos más lejanos, la cena se hacía a base de carne de conejo, resultado de la captura de conejos en el "día de la caza". Debido a la gran tradición que ha habido siempre en el pueblo al arte de la caza, se celebraba como remate de las fiestas ese día de la caza, en el que salían por la mañana temprano los mozos con palos y sus perros a cazar conejos por la zona de El Palancar, y además de pasar un día de campo en buen ambiente de compañerismo y camaradería, se cobraban a veces varios cientos de conejos. Fue en el año 1956 cuando estando en plena caza, los militares de Hoyo de Manzanares comenzaron a disparar, armas automáticas y artillería, de manera que hubo que avisarles que la gente del pueblo estaba de caza en la zona. Fue el párroco D. Pedro García el que salió en dirección a donde estaban los militares, haciéndose notar con una banderola blanca, el que les avisó, pero a partir del año siguiente ya no se pudo ir de caza, pues hubo distintos problemas y al final se impidió el paso a la zona con la actuación de la Guardia Civil. Además de estos festejos, se celebraban grandes bailes en la plaza amenizados por unos pocos músicos, que deleitaban a los concurrentes con pasodobles, boleros, tangos, etc. Muchos recordarán lo bien que lo hacían "los de Robledo" y también a veces se bailaba en la plaza al son de "gaita y tamboril" que eran en realidad dulzaina y tambor. Los días en que había música para bailar, siempre se llegaba al final del festejo cuando sonaban los aires de la jota. Un día se celebraba el baile del "Rondón", que solía ser el remate de la fiestas después de haber cenado los conejos cazados ese día en la cacería hecha por la mañana, jota segoviana que se bailaba formando los "danzantes" dos círculos concéntricos y desplazándose alrededor de la plaza. La jota duraba horas y horas, parando para que los músicos descansaran y a veces salían de la plaza haciendo un recorrido por la plaza de la fragua, calle de la huerta, se metían por donde estaba la escuela de las niñas que luego fue la casa del médico D. Andrés y volvían a la plaza por la calle de la iglesia. También había veces que se hacían competiciones de bailarines como se puede ver en parte de un cartel de las fiestas que se muestra a continuación ![]() y era repetitivo el son con la siguiente letra: Úrsula qué estás haciendo tanto tiempo en la cocina señorita estoy quitando las plumas a la gallina. estribillo : anda morena, que bien estás anda morena, que es carnaval Más vale una serrana con albarcas y peales que cincuenta señoritas con picos y faraláes estribillo : anda morena, que bien estás anda morena, que es carnaval Al rodear una esquina me encontré con el "tío Mona" Jesús que bicho más feo con la cabeza pelona estribillo : anda morena, que bien estás anda morena, que es carnaval Y como ejemplo de los festejos celebrados con ocasión de las fiestas se puede ver en el enlace siguiente una muestra de los actos del año 2009. |
Juegos
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El chito o tanga consistía en colocar un canto o palo erguido, de unos 3 cm de base, sujetándolo a base de rodearlo de tierra. Desde el chito se medían unos cuantos pasos hacia atrás, donde se hacía una raya, desde la cual había que lanzar unos tejos para derribar y sacar al chito de un círculo previamente trazado. Normalmente el que le daba de lleno lo conseguía sacar y ganaba la apuesta hecha y si solamente se le daba de costado y no salía del círculo, los siguientes tenían la posibilidad de ganar. ![]() En otros lugares se llama chita y consiste en arrojar tejos o discos de hierro contra un pequeño cilindro de madera llamado tanga, tango o tangana y sobre el que se ponían unas monedas que se apostaban por los jugadores, o unas piezas metálicas similares, de manera que el jugador que lograba derribar la tanganas se llevaba todas las monedas que quedaban más cerca del tejo que de la tangana. La calva consiste en una pieza de encina u otra madera dura en forma de codo con los lados desiguales, uno de ellos de unos 20 cm. y el otro de unos 30cm. de longitud, éste segundo de sección más o menos cuadrada para poder sujetarse en el suelo. Forman un ángulo obtuso, siendo el lado más largo el que sirve de base para apoyarse en el suelo. ![]() Se lanza el marro o gorrillo procurando que vaya horizontal hacia la calva, de manera que al alcanzarla y darla en un extremo, se la haga saltar. El marro o gorrillo es un rulo o cilindro de piedra, siendo normalmente de pórfido (gabarro) de unos 18 a 20 cm. de alto y unos 6 cm. de diámetro de manera que se pueda coger bien con la mano El marro consiste en lanzar un marrón hasta un bolo o cualquier otra cosa incada en el suelo, al que se le lanzaban los marros, ganando el que más se acercaba al bolo. ![]() La barra es un juego en el que había que lanzar una pieza cilíndrica de hierro, llamada barra o barrón, de una determinada longitud, que en Castilla solía ser de 75 a 85 cm. y acabada en punta. En el pueblo, como se trabajaba en las canteras y talleres de piedra, solía ser la pieza usada para apalancar y mover piedras, (los canteros tenían barras y barrones para esos menesteres). No se podía pasar de una marca preestablecida, que era una raya hecha en el suelo y ganaba el jugador que más lejos la lanzaba. El lanzamiento se podía hacer a pierna o a pecho. A pierna consistía en lanzarla después de hacer una ligera carrera y a pecho consistía en lanzarla estando quieto. En la modalidad a pecho, la fuerza se conseguía aprovechando el giro del torso y estirando el brazo. Aquí en el pueblo, el método de lanzamiento a pierna, se hacía poniendo la barra entre las piernas y lanzándola de manera que tenía que caer dando en el suelo primero la parte trasera de la barra ("Bemba" es recordado como un buen lanzador de esta modalidad. Todos los jugadores tiraban la misma barra y el lanzamiento se consideraba válido si la barra caía de punta. Además si la barra daba vueltas sobre su eje transversal durante la trayectoria, el tiro se consideraba nulo. La distancia a la que caía la barra se medía con una cuerda o a pasos y el que más lejos llegaba era el ganador. ![]() En esta dibujo se aprecia el modo de "lanzamiento a pierna". La barra española, como era conocida hasta los años setenta, estuvo amparada por la Federación Española de Atletismo, y hay una curiosa anécdota protagonizada por Miguel de la Quadra Salcedo que en el año 1956, siendo lanzador de jabalina y participando en una competición, utilizó la técnica de lanzamiento de barra española, consiguiendo entonces una marca extraordinaria e impensable para el resto de los atletas. La Federación Internacional de Atletismo prohibió el método de lanzamiento de Miguel de la Quadra poniendo como excusa el preservar la ortodoxia del deporte de la jabalina, y finalmente esta modalidad fue excluida de la Federación Española de Atletismo. |
El Mayo
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Cuando se urbanizó la plaza, se hicieron aceras y se asfaltó, ya no era posible "plantar" el mayo en ella, así que se ponía en la plaza de la Fragua, y como testimonio de ello, se muestra la foto siguiente en la que se ve al grupo de mozos que "plantaron" el mayo en esa plaza y se puede observar que la fuente que había en la plaza del pueblo (hoy de la Constitución) y que estuvo donde hoy está el estanco, luego en las gradas y actualmente de nuevo en la plaza de la Constitución, en la esquina que hace con la plaza de la Fragua y calle Roseles, se ve que estuvo en la propia plaza de la Fragua. ![]() |
Cruz de mayo
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Pero el origen de la fiesta de la Cruz de Mayo hay que buscarlo en el siglo IV de nuestra era y tuvo lugar durante el Imperio Romano, cuando Santa Elena, madre del emperador Constantino fue a Jerusalén a buscar la cruz en la que murió Jesús, y después de muchas y laboriosas excavaciones se encontraron tres, pero como no sabían cómo distinguir la cruz de Jesucristo de las otras dos, las llevaron a una mujer agonizante y al tocarla con la primera cruz, la enferma se agravó, al tocarla con la segunda, quedó igual que estaba, pero al tocarla con la tercera, la enferma recuperó la salud al instante, y como consecuencia de ello, Santa Elena junto con el obispo de Jerusalén, Macario, y miles de devotos llevaron la cruz en una piadosa procesión por las calles de Jerusalén. Por muchos siglos se ha celebrado en Jerusalén y en otros muchos sitios del mundo entero la fiesta llamada de la Invención o hallazgo de la Santa Cruz, celebrándose el día 3 de Mayo, al parecer porque esa era la fecha en la que encontraron las cruces. Esta fiesta es cada vez más concurrida y es celebrada de manera que ese día da lugar al encuentro de gentes que se reunen para comer en fraternidad, para volver a encontrarse algunos que hace tiempo no se veían, reencuentro de familiares y amigos que han emigrado, como me ocurrió con miembros de una familia que se fueron a Barcelona y uno de ellos hacía 43 años que no había vuelto por el pueblo, se trata de Alfonso González Segovia que vino a la fiesta con su familia, entre los que estaban su hermano Luis Miguel y sus hermanas Rosa Mari y Pilar, lo que dió lugar así a un encuentro en el que se comentaron muy gratos recuerdos. Y se celebra la fiesta con alegría y buen humor, recordando cosas pasadas y festejando el encuentro con lo que da la buena armonía y amistad. |
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Luminaria
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El culto a San Sebastián es muy antiguo y era invocado para proteger a las gentes contra la peste y contra los enemigos de la religión, celebrándose su fiesta el 20 de enero y siempre unida a la de San Fabián. Durante la epidemia de peste ocurrida en Roma en el año 680, fue invocada su protección y desde entonces la Iglesia Universal ve en él al abogado especial contra la peste. Está sepultado en la catacumba llamada de San Sebastián de la Via Apia, y en su sepultura hay una inscripción que dice : "A Sebastián, mártir y campeón de Cristo, defensor de la Iglesia, terror de la peste". El hecho de invocar al santo iba acompañado de la quema de leña con el fin de purificar el aire y así liberar del mal y enfermedades como la peste. En las siguientes fotos se ve a la izquierda la hoguera ardiendo en el Raso, lugar a donde se ha trasladado la fiesta, pues ahora ya no se hace en la plaza, y en la foto de la derecha se ven los cencerros que lleva Ana, vecina del pueblo, que recuerda lo que antiguamente hacían los mozos.
La tradición en el pueblo viene de antiguo y se ve en las actas de algunas sesiones celebradas por los miembros del Concejo, haciéndose constar en ellas las personas elegidas como encargados de ir a por leña y transportarla para la luminaria de la noche de la víspera de la festividad de San Sebastián, y por ejemplo en la de la sesión celebrada el 13 de enero de 1900 consta el nombre de los jornaleros que han de ir a cortar la leña y el de los carreteros que tenían que transportarla a la plaza del pueblo que era donde se prendía la hoguera, constando como jornaleros para la fiesta de ese año Doroteo González González, Pío Prados Maya, Pablo Torres Gómez, Hermenegildo Balandín González, Claudio Segovia Maya, José Gil Miguel y Casimiro López. Los carreteros que constan en el acta son Anastasio González González y Angel González Mazarías, todos vecinos del pueblo y casados el año anterior. También consta en el acta que habrá función religiosa como siempre. En 1901 aparte de los recién casados que irán a por leña, constan como carreteros Julián Balandín Solís y Angel Mazarías Berrocal para el transporte de la misma, y se encarga al Sr. Cura de la función religiosa. Asimismo en 1904 se acordó que siguiendo las costumbres establecidas se celebre la función votiva a San Sebastián como en años anteriores y con objeto de que en obsequio a la memoria del Santo se queme la leña en la plaza pública el 19 del actual se designan como jornaleros a Mariano Sanz González, Anastasio Morales Balandín, Juan Domínguez Tejero, Rafael Redondo Estévez, José León, Víctor de Antonio, Regino Alonso González, casados en 1902 ya que el año 1903, anterior a la luminaria, no se celebró ningún matrimonio en el pueblo y como carreteros Ramón González y Angel González Mazarías (hay 3 jornaleros casados en 1902 y otro en 1901) En 1905 para la fiesta de San Sebastián, se nombran 7 jornaleros y los carreteros Felipe García de Frutos y Manuel Taillet. En el acta de la sesión de 16 de enero de 1909, consta que para la fiesta de San Sebastián se comprarán dos carros de leña del monte del Hormigal que procede de la corta, designando para ayudar a cargar a 5 nuevos vecinos, y los carros de Pascual González Turégano y Federico González González. En 1911 Se encarga como jornaleros a Ambrosio Soriano Segovia y Antonino González Sepúlveda para ayudar a cargar y Pascual González Turégano como carretero que se ha ofrecido, y si éstos no pudieran, se escogerá a otros que elija la alcaldía para que traigan algunos tomillos de la Cañada de la Dehesa Nueva y 30 gavillas que se adquirirán en la Cerca de la Ladera "para elevar al Santo la hoguera de costumbre". En 1923 La leña la cogerán los nuevos vecinos y los carros serán los de Antonio Morales López y Teodoro Balandín Madrid. En el año 1924 los jornaleros para la Luminaria del día 19 serán los nuevos vecinos Pablo y Críspulo Eugenio González Maure, hermanos, Angel Estévez Segovia, Julián Segovia González, Qintín Alcón Carralón, Paz Martín Navas, que era venido de Piedrabuena de Ciudad Real y se afincó en nuestro pueblo, y Víctor Azañedo Quirós, vecino del pueblo aunque proveniente de Las Navas del Marqués y los carros de Celestino Sepúlveda González y Esteban González Morato. Se dice que solo hay presupuesto para leña, no para actos religiosos, y la leña se adquiere de Los Linarejos, de los despojos de la corta. Al decir nuevos vecinos se refiere a casados en esta Villa, naturales de la misma o venidos aquí, casados en el año o dos años antes, o los casados fuera y venidos al pueblo y avecindados en él. Y los carreteros solían ser los que vivían en el pueblo y estrenaban carro, o ponían a trabajar yunta de bueyes o vacas recién domados o eran carreteros casados en el año anterior, aunque esto último era más raro. En la actualidad, la fiesta se celebra acompañada de un vaso de chocolate que preparan las mujeres voluntarias del pueblo, en el que se mojan churros y bizcochos ofrecidos por el Ayuntamiento. En las siguientes fotos se ve a mujeres dando chocolate y bizcochos y enla foto de la derecha se muestran las manos de un "voluntario" que se ha acercado a saborear esa merienda al calor de la lumbre.
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El pilón
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El bastonero
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El salón
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Era la sede social de la sociedad más veterana del pueblo :
antiguamente allí se celebraba normalmente el baile, se proyectaban películas, tenían lugar acontecimientos culturales de distinta índole, pero para ver un poco de su historia, pincha en el siguiente enlace donde está el nombre por el que se conoce actualmente, SORCAS, ahora más conocido que por el antiguo del Salón. ![]()
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