( para ver la leyenda pasa el puntero sobre cada foto )

La huerta de Escalada se encontraba en la zona de las Hachazuelas, cerca de la carretera a Mataelpino, donde hoy día está la calle Camino de los Rincones.
La finca donde se encontraba la huerta pertenecía a Manuel López Sastre y la tenía arrendada a Julián Escalada Martín, siendo esta persona la que dió nombre a la huerta. La regaba con el uso de dos norias, que daban un agua cárdena muy fría, pero la que más agua daba era la de abajo, la más cercana a la carretera, y para ello se servía de un "macho" (mulo), al que le tenía muy bien enseñado, pues hay quién se acuerda de ver al macho atado a la noria dando vueltas, sacando agua del pozo, que se paraba, (descansaba) y luego seguía sin que interviniera el hortelano. Éste era un trabajador infatigable, pues además de regar y labrar la huerta con las herramientas de entonces, una vez recogida la cosecha de los productos que sembraba como eran patatas, tomates, lechugas (que tenían fama por lo ricas que eran), cebollas, cebolletas "colorás" (cada cosa en su tiempo), cargaba el carro y se iba a vender la mercancía a los pueblos cercanos, llegando incluso a Cercedilla. No contento con ésto, cuidaba su rebaño de ovejas a las que había que ordeñar, así que ¿ cuándo decansaría?.
Este pequeño reportaje muestra las fotos de la noria de "abajo" que a continuación se pueden ver gracias a la gentileza de los dueños de la casa donde se conserva, siendo la dueña, nieta del propietario de la finca dicho anteriormente.

 vista del mecanismo  otra vista de la noria

La noria es un dispositivo o máquina hidráulica que sirve para sacar agua de una zona, bien sea un rio o un pozo, elevarla y depositarla en un canal de distribución o en un recipiente como puede ser un estanque o pilón. Parece ser un invento árabe y llegó a España cuando la invasión musulmana de la Península.
La noria tiene un engranaje de dos coronas, una horizontal y otra vertical. A la vertical iba unida un rueda grande en la se ataban (o sujetaban por otro método) varios recipientes llamados cangilones o alcaduces (o arcaduces), de manera que al girar la rueda dentro del pozo los cangilones se llenan de agua y al dar la vuelta, se vaciaban en el exterior, depositándola en un acueducto o en nuestro caso, en un pilón desde donde se distribuía para el riego.

pieza sobre el eje vertical al que se unía la pértiga la galga se puede ver a la izquierda del arco sujeto a la base de ladrillos

El movimiento se conseguía generalmente mediante la utilización de tracción animal, para lo que se uncía el burro, buey o mula a una pértiga en posición horizontal que iba sujeta a la corona horizontal por medio de un eje, con lo que el movimiento era transmitido mediante el angranaje a la corona vertical y por consiguiente a la rueda, y así los cangilones bajaban y se sumergían en el agua, se llenaban y subían y se descargaban al dar la vuelta.
Para evitar que cuando los cangilones estuvieran llenos, la noria comenzara un movimiento de retroceso, se disponía de una pieza que enganchaba en la corona vertical, de manera que trababa el engranaje y evitaba el movimiento, y esa pieza que era una cuña de hierro algo curvada, se denomina galga.

 vista lateral  detalle de la galga


La noria de "arriba" no se conserva, pero hoy todavía se puede ver el estanque y el pozo, del que se sigue sacando agua para regar el jardín de una casa cercana. La noria estaba sobre una plataforma circular, a modo de un cilindro de 1 m. de alto y unos 6 m. de diámetro, de manera que la caballería usada para sacar el agua tenía espacio suficiente para dar vueltas, y en el centro se encontraba el mecanismo de la noria, y justo al lado, el estanque en el que se recogía el agua para su distribución en el riego.



 plataforma con el pozo  vista de la boca del pozo


 el estanque entre zarzas

Y esta es una de las cosas que pertenecen a la historia del pueblo y que los propietarios de la casa han sabido conservar.


© 2006 - Antonio López Hurtado