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La mina de volframio tuvo su apogeo hasta que la riqueza del mineral dejó de ser rentable, empleándose
el volframio, como bien es conocido, para la obtención de filamentos para las lámparas de incandescencia usadas para
iluminación, así como para las lámparas de radio y equipos electrónicos (diodos, triodos, etc.). También tuvo su
aplicación en la fabricación industrial de material militar, para protección de las ánimas de los cañones, así que en
tiempos anteriores a la primera guerra mundial, la guerra civil española y la segunda gran guerra mundial tuvo sus
momentos de esplendor, tanto para equipos de transmisiones radio como para artillería.
Además de la extracción de mineral tuvo otra particularidad, y fue un descubrimiento debido a la curiosidad
de un ingeniero que vino a veranear al pueblo y ver que el agua que manaba le llamó la atención, la analizó
y vio que era un agua mineral estupenda, así que a partir de entonces se bajaba en barricas sobre caballerías
y se llevaba hasta la estación del ferrocarril de Collado Villalba para ser luego trasladada a Madrid y su posterior venta. Ese agua se vendía como agua
mineroferruginosa del balneario de aguas Santa Fé y fue propiedad de la familia de Dª Pilar Magallón.
Una anécdota que comentan los mayores del pueblo, es la de la gran nevada que aceció sobre el año 1928 y que
debido a estar cayendo nieve durante varios días, la familia del guarda, José Pérez, se quedó aislada durante 15 días,
de manera que ya se alarmaron en el pueblo y se organizó una partida para ir a socorrerles, de manera que el 16 de febrero el
grupo, entre los que iba Cesáreo Segovia, partieron en caballos de Vicente Morales llevándoles víveres y cuentan que cuando
llegaron tras dura cabalgada vieron que solamente les quedaba una gallina.
La nevada era de las de entonces, nevaba sobre nevado, alcanzando unos 2 metros. (Me contaba Manolo, hijo del guarda, que su madre , Juliana, le ponía un
cencerro a su hijo Tomás para saber por dónde andaba.)
Hoy día se puede ver lo que queda de la casa del guarda, las ruinas de un edificio de servicio y la boca de la mina, donde también estaba el
manantial, que se encuentra completamente tapada por tierra y zarzas.
Para ver la colección de fotos puedes pinchar en la foto de abajo.
| © 2006 - Antonio López Hurtado | |