Entre los temas que se pueden ver dentro del apartado de más curiosidades están :
(puedes ir a cada tema pinchando directamente en el)

Cruz de Barrios Ahogado en el Matalibrillos
Lápida del Palancar Lápida del Robledillo
Refugio del Retamar Puesto del retén de vigilancia
Mirador de la dehesa nueva Bebederos para conejos
Vivares de conejos Majada del prado de las Rozas
Retén de incendios forestales Traída de aguas desde el río Navacerrada
Inscripción en la lobera Cabañas en diversos prados
Línea eléctrica por el Cerrillo de las Pozas Báscula del polígono ganadero
Brincaderas en el pueblo Teniente de la Milicia Nacional





Cruz de Barrios



La cruz de Barrios la encontramos en el camino de Moral a Becerril, después de dejar la calle del Maillo y antes de llegar a la fuente del piojo, ya cerca de la urbanización El Tomillar. Cuentan algunos mayores que uno que había vendido ganado iba con un buen zurrón de dinero de Moral a Becerril y fue asaltado, robado y dado muerte y en el lugar fue colocada una cruz de piedra con una inscripción en la que puede leerse:

 AQUÍ FUE MUERTO RAIMUNDO MARTIN  Q.E.P.D.  

De lo poco que queda de los brazos de la cruz se puede deducir que fue en algún año de 1800.


Pero buscando en la hemeroteca, he encontrado una reseña en el número 3338 de la publicación :
LA CORRESPONDENCIA DE ESPAÑA
diario universal de noticias, publicada el viernes 22 de marzo de 1867, y se puede ver a la derecha de estas líneas, que Raimundo fue encontrado muerto junto a la cerca de Abajo, donde está la cruz, que era vecino de Becerril y que había ido a reclamar un débito (que no cobró al ser asesinado).

En el pueblo, la mayoría de la gente mayor que recuerda haber oido de "la Cruz de Barrios", dice, y solo es de oidas, que Raimundo Martín fue muerto para robarle, pero se ve en esa reseña periodística que el motivo fue para que no pudiera hacer efectiva la deuda que pretendía cobrar. Esa noticia hace referencia a la cerca de Abajo, pero puede que hubiera algún mal entendido por parte de la persona que la escribió, pues en realidad, la cerca junto a la que sucedió ese hecho y frente a donde está la cruz, es la cerca del Reajo y es fácilmente comprensible cambiar Reajo por Abajo y más para una persona no familiarizada con la toponimia del lugar.
El alcalde por esas fechas era Saturnino Estévez y todos pensaban, con cierta lógica, que siendo Raimundo una persona de Becerril de la Sierra, estaría enterrado en su pueblo, pero en los libros de defunciones de la parroquia de Moralzarzal, se puede ver lo escrito por el Sr. párroco por entonces, cuando fue enterrado Raymundo Martín (como está escrito en el libro),en el cementerio que había en el patio Norte de la iglesia parroquial :

En la Villa de Moralzarzal, a seis de marzo de 1867, yo el infrascrito cura propio de la parroquia, en virtud de un oficio del Sr. Juez de primera instancia del Partido de Colmenar Viejo, di sepultura Ecca. en el Campo Santo de la misma al cadáver de Raymundo Martín, soltero, como de sesenta años de edad, vecino que fue de Becerril, muerto violentamente hará como hace ocho días poco más o menos, según se espresa (sic) en dicho oficio cuyo cadáver fue hallado en el término de esta villa, y no ha recibido sacramento alguno.

A continuación se ven los nombres de dos de los testigos, Sinforiano Morato y Juan Mazarías, y lo firma el párroco D. Leonardo Novel, el cuál estuvo hasta 1892 ejerciendo en la parroquia de nuestro pueblo.


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Ahogado en el Matalibrillos



En el río Matalibrillos, en una zona próxima a los Praderones y muy cerca de la urbanización de Cerceda llamada Las Praderas, hay un puentecillo y en una lancha esta grabada una cruz y en otra hay una inscripción con el siguiente texto:

 AQUÍ SE AHOGO ANTONIO DUQUE AÑO DE 1834

y claro, te preguntas ¿cómo pudo ahogarse aquí una persona? Los mayores del lugar cuentan que yendo Antonio en una caballería parece que iba embozado y se enganchó la capa que llevaba en una rama y como consecuencia de ello, el jinete cayó y dió con la cabeza en la lancha del río y debió quedar con la cabeza dentro del agua e inconsciente, lo que provocó que se ahogara. (la charca en época de agua no tendrá más de 60 cm. de profundidad)
Abajo se ven dos fotos más del lugar.

lancha con la Cruz
lancha con la inscripción vista del lugar


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Lápida del Palancar


 incripción de la lápida

Esta lápida se encuentra al este del término del Moral cerca de la finca de las Pozas y del alto de Matacerrajoyos, en zona militar y tiene una inscripción que dice:

 AQUÍ MURIO

JUAN RIBAS

AÑO 1882

Se trata de una persona de Colmenar Viejo al parecer vaquero del ganadero Vicente Martínez (el que fue propietario de la Casa Grande, hoy día biblioteca municipal).


Fue enterrado en el antiguo cementerio del pueblo (el que había pegado a la iglesia) y según consta en el libro de enterramientos de la parroquia se puede ver :

Juan Rivas, viudo ) En la villa de Moralzarzal a cinco de mayo de mil ochocientos ochenta y dos yo el infrascrito cura propio de su parroquia dí sepultura Eica en el campo santo de la misma al cadaver de Juan Ribas, viudo, vecino de Colmenar Viejo, de cincuenta y siete años de adad, el cual falleció el día tres de los corrientes sobre las dos de la tarde, de muerte natural, segun como se espresa en el oficio remitido a esta parroquia por el Señor Juez Municipal de este distrito. Dicho cadaver fue encontrado en el sitio del Arroyo de las Pozas, término jurisdicional de esta Villa. Fueron testigos de su entierro Sinforiano Morato, Juan Mazarias y otros más. Conste y lo firmo.

y lo firma el Sr. cura párroco de entonces D. Leonardo Novel

En el libro de enterramientos aparece en primer lugar Rivas y luego Ribas. También aparece la palabra Eica que es un apócope de Eclesiástica y finalmente aparece espresa en lugar de expresa, pero es lo que está escrito en dicho libro.
 vista de la lápida  vista con la Silla del Diablo al fondo a la derecha


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Lápida del Robledillo

La lápida se encuentra pegada en una roca, cerca de la tapia de piedra del prado de Jaime Soriano en la zona del Robledillo muy cercano a la antigua conducción de agua, y con un ramillete de flores a los pies de la misma, encontrándose a la derecha del camino forestal que sube hacia el alto del cerro del Telégrafo con la inscripción que se ve en la foto inferior izquierda.

 ofrenda floral


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Refugio del Retamar

Este refugio se encuentra en la urbanización El Retamar en la avenida de San Rafael y fue utilizado para protegerse de los bombardeos durante la guerra civil española de 1936, aunque no tuvo un uso muy significativo, ya que el frente estuvo a unos cuantos kilómetros del pueblo, pero si que hubo tropas del bando republicano acantonadas en la zona, tanto en los campos como en el mismo pueblo. Después de la batalla de Brunete hubo tropas que estuvieron descansando en el pueblo, y aquí pernoctaron algunas veces Líster y El Campesino.
En las fotos se muestran las tres bocas de entrada al refugio que aún se pueden ver, habiendo desaparecido cuatro de las siete que había, unas cegadas por acumulación de tierra o que se han hundido y otras por las obras que se realizaron para hacer las calles, comunicándose todas ellas entre si por pasadizos subterráneos.


 entrada al refugio  vista interior

 entrada al refugio en finca particular  otra de las entradas


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Puesto del retén de vigilancia

Este puesto se encuentra en la zona entre Pico Martillo y la parte alta del valle. Es un puesto para descanso del personal del retén que suele estar por el monte en labores de vigilancia y prevención de problemas como puede ser un incendio. Cuando no está ocupado se puede usar como punto de descanso y allí tomar la merienda con los compañeros de excursión.

 vista del puesto  detalle del mismo


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Mirador de la Dehesa Nueva


Este mirador se puede ver en la parte de la cañada que está cerca de Peña Cardín, al lado de la tapia de la dehesa de arriba o dehesa nueva. En él se puede ver un panel con la foto de la panorámica que se tiene delante, con los montes, pueblos y otras cosas interesantes. Todos los puntos de interés están numerados y hay una leyenda explicando lo que corresponde a cada punto. Desde octubre de 2006 se puede contemplar, y si todos lo respetamos, podremos saber qué es cada uno de los puntos que se ve desde ese lugar (aunque ya han pasado por allí los bárbaros haciendo de las suyas).

 vista del mirador  detalle del mismo


Y en la siguiente foto se mustra la leyenda explicativa de los puntos de interés que se ven desde el mirador.


 leyenda explicativa de los puntos de interés



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Bebederos para conejos

Este sistema de bebederos se instaló a raiz de las sequias que ha habido durante años, y el que se muestra en las fotos siguientes se encuentra cerca de la cantera que hay subiendo hacia la chopera. Como se puede ver, consta de un bidón que se llena de agua con un tubo que conecta con una pieza a la que llega ese agua a medida que van bebiendo los animales, que pueden ser conejos, perdices y otras aves.


 vista del bebedero  detalle del mismo



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Vivares de conejos

Los vivares, también conocidos como huras, o conejeras, son los nidos o madrigueras, en este caso de conejos, y aunque éstos las suelen hacer escarbando en el suelo aprovechando cuevas o agujeros que ya hay en el terreno, la sociedad de cazadores del pueblo suele acomodarlas poniendo piedras, ramas y troncos para protegerlas aún más, y hay dos personas que quiero mencionar, que son las que se suelen encargar de esa labor de acondicionamiento de las madrigueras, que son Mateo López Segovia y Angel de Antonio Berrocal.
Hay por bastantes lugares de los campos y como muestra de ello aquí van unas fotos sacadas en la dehesa de arriba y en la ladera, cerca del camino que hay por donde la antigua conducción de agua que venía de la presa de Navacerrada.

 vivar en la dehesa de arriba  vivar cerca del camino del Canal, en la ladera



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Majada del prado de las Rozas

Esta majada se encuentra en el prado conocido como el de las Rozas, que está cerca del término de Collado Villalba, entre la calle de los Chaparrillos o Chaparralillos como dicen los mayores del pueblo, y el tramo de la Cañada Real Segoviana que va desde los Tollares (más allá de la colonia del Redondillo), al descansadero donde están las charcas, en dirección a Villalba.
Se desconoce de qué fecha puede ser, pero los mayores cuentan que probablemente es de la alta edad media. Desde luego en la construcción de lo que era la cabaña o casa de los pastores, se emplearon unos bloques de piedra que no son normales en los últimos siglos. Se aprecia lo que era la casa para albergue de los pastores y las tenadas y corrales para recoger el ganado hechas también de piedra, aprovechando a veces rocas que había en el lugar.
Durante la guerra civil española de 1936, en este lugar se asentaron tropas del ejército republicano que venían a descansar provenientes del frente y hay quien recuerda a soldados que estuvieron en la batalla de Brunete. Algunos encontraron aquí munición y granadas de mano perdidas o abandonadas por las tropas.

A continuación se pueden ver unas fotos de lo que queda de la majada.

 vista de lo que queda de la casa  vista del interior

 vista del interior desde el lado opuesto  vista del corral del ganado

 fachada lateral sur de la casa  detalle de piedras ciclópeas



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Retén de incendios forestales

Hay otro puesto de retén en el Cerrillo de las Pozas, cerca del vacunadero, dedicándose éste a la lucha conta el fuego. En este puesto tienen placas solares como se puede apreciar en una de las fotos (muy ecologista), y para disfrute de la naturaleza, en el patio tienen ejemplares de árboles que se dan por la zona, como roble, encina, fresno, pino, arce de Montpellier y serbal, aunque éste último se encuentre en zonas más altas de la sierra.

 vista del puesto  cartel del mismo

 para el descanso  otro detalle del puesto


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Traída de aguas desde el río Navacerrada

Hacia 1960 se hicieron las obras de acometida de aguas para abastecimiento del pueblo, de manera que se recogían directamente del río Navacerrada en un prado que es conocido como el de Evaristo "el gordo" y mediante una conducción se llevaban hasta un depósito que hizo la Diputación Provincial en el Cerrillo de las Pozas, pegado a la pista forestal que lleva desde la carretera de Moralzarzal a Mataelpino hasta el Cerro del Telégrafo, y cerca de las tapias de la urbanización El Retamar, muy próximo a la entrada a esta urbanización que hay frente a un vivero. Las aguas se tomaban más arriba de la Pilas, a la altura de las Tablas y por medio de tuberías que discurrían por la calle de las Gorroneras, protegidas por un canal de piedra granítica, atravesaban el Retamar y se almacenaban en el depósito cercano a la urbanización. En la entrada del depósito, encima de la puerta, se aprecia aún la inscripción :

DIPUTACION PROVINCIAL
AÑO 1960

Y desde este depósito se traía el agua al pueblo. La altura a la que está el depósito no permitía la llegada del agua a casas que se hicieron más tarde en las partes altas y unido ésto a que los análisis detectaron problemas en la potabilidad, ya que se hacían vertidos incontrolados al río que viene desde Navacerrada y pasa por Becerril, fueron motivos que causaron que el abastecimiento desde este depósito durara pocos años. Pero ahí están esas obras que dan testimonio de hechos que pertenecen a la historia del pueblo.

 canal de piedras para albergar las tuberías  otro detalle del mismo

 vista del depósito  detalle de la puerta

 detalle de la tapa de un registro  tapas de llaves de registro


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Inscripción en la lobera

Al subir por la pista forestal hacia el alto de Cabeza Mediana para ver la torre del telégrafo, en la zona donde ya se ve la presa de Navacerrada y antes de tomar una curva a la izquierda, donde se encuentra la alambrada, si se sale del camino hacia la zona de la derecha y a una distancia de unos 30 metros, se ve una cosa que me llamó la atención, una alambrada sujeta por cuatro tubos metálicos que sirvió para proteger un arbol de manera que las vacas no lo rompieran y le dejaran crecer sin comerse las hojas, unas piedras pinadas formando como una barrera y en medio una inscripción hecha con piedras de garbancillo pegadas con cemento, y que dice :
DAVID BARTOLOME RUIZ
9-3-1990

y al parecer está hecha por el tio de David, recordando el día que nació el sobrino.

 vista del conjunto  inscripción de recuerdo



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Cabañas en diversos prados

Antiguamente los pastores hacían cabañas de piedra a las que cubrían con un tejado que bien era de piedra, lo que normalmente hacían si el prado era de su propiedad, o con latones y piedras encima para que no se volaran con el viento, si el prado lo tenían alquilado, de manera que cuando se acababa el tiempo de arrendamiento, quitaban los latones y les servían para otra ocasión, como me contaba un ganadero que tuvo muchas ovejas ya hace tiempo y daba trabajo a pastores en sus años de vida activa. En estas cabañas se guarecían cuando el tiempo era desagradable, de agua, de nieve o de intenso frio, es decir para refugiarse de las inclemencias del tiempo.
Hace poco, me decía un ganadero joven que un día de tormenta en el otoño de 2007, se refugió en la que hay en el prado de los Linares, y estuvo allí hasta que pasó la tormenta. También eran usadas y aún hoy día las usan los cazadores cuando el tiempo se pone malo y hay que ponerse a cubierto.
Y también las había en las canteras para guardar herramientas y al mismo tiempo servir de refugio a pastores y a la vez a los cazadores.

 cabaña del prado de los Linares  la que hay en el prado Difici

 vista de la del prado "Herrén Rubitos"  la que hay por la chopera


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Línea eléctrica por el Cerrillo de las Pozas

Si se va por el camino que lleva a Becerril partiendo desde la calle de la Iglesia, continuando por la calle de la Camachas y por el Arroyo Grande, después de pasar éste y un paso canadiense, hay un camino que va hacia la izquierda y se ve una línea eléctrica. Empieza la línea cerca de una casita al lado de ese camino y muy cerca del arroyo Grande y sigue en dirección Este hasta la carretera de Moral a Mataelpino. Las columnas metálicas de la línea son de celosía y hay 11 hasta el "Reajo del Caño", estando esta última pegada a la carretera antedicha. Si se camina desde la primera columna en dirección a levante siguiendo los cables de la línea, nos adentramos en el Cerrillo de las Pozas, y al poco veremos unos mojones con las iniciales "HE" que corresponden a la antigua compañía Hidroeléctrica Española. Los mojones están colocados de manera que determinan un corredor de unos 15 metros de ancho y dentro del cuál va la conducción eléctrica.

 vista de la torre al lado de la casita del camino  detalle del mojón con HE

El permiso concedido a la empresa eléctrica para la instalación de la línea lo fue con la condición de que la misma discurriera por esa calle y que mantuvieran limpia la zona para evitar en lo posible el peligro de que una chispa o un contacto produjera un incendio forestal.
Los servicios forestales y en concreto un guarda forestal llamado Venancio, se encargó de poner dichos mojones en el año 1972 y se le pagó a 5 duros (25 pesetas) por mojón.

 columna entre dos mojones  columna y mojones alineados

Las columnas están numeradas y algunas tienen otras indicaciones y números, así, la décima columna, que está pegada a la entrada a la urbanización El Retamar, tiene el número 10 y el 408903000181 y la undécima, que está junto al "Reajo del Caño", tiene el 11 y otro número. Después de ésta, la línea sigue bordeando la carretera y las tapias de las casas del Retamar.
Hay un total de 102 mojones y están dispuestos por parejas cada 25 metros. La separación entre cada dos que forman una pareja es de unos 15 metros y las columnas de sustentación de la línea están situadas cada 6 mojones.

 dos mojones haciendo pareja
Y esta serie de mojones, es otra de esas cosas curiosas que te encuentras cuando recorres los campos del pueblo.

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Báscula del polígono ganadero

El polígono ganadero, situado cerca de la urbanización la Herradura y pegado a la dehesa vieja, tiene para servicio y uso de los ganaderos, una báscula de muy buena calidad, que ha sido utilizada para pesar los camiones que transportaban hierba, paja, forrajes, leña, y cuanto era necesario pesar por los ganaderos, y aunque hoy día ha bajado mucho su uso, se sigue utilizando.
Gracias a la labor de la Hermandad de Labradores y Ganaderos, cuando era presidente D. Adolfo González Sanz, que lo fue a lo largo de treinta años, la Diputación Provincial de Madrid contibuyó con el 80 % de los gastos del presupuesto de adquisición e instalación de dicha báscula (normalmente aportaba entre el 70 y el 80 % de los gastos en las mejoras, como es este caso).
Se encuentra situada en la calle Cacera Concejo, eje del polígono ganadero del pueblo, y se instaló cuando era alcalde D. Marciano Miguel González (alcalde a partir de 1983), pero ejercía, como tal, José González Sanz por baja del titular.
Después de una temporada de uso aceptable de la misma, hubo un bajón del servicio, y fue una mujer la encargada de pesar, cobrándose entonces 30 pesetas, 10 para ella y 20 para la Hermandad. Todavía hoy día se sigue utilizando para los menesteres para los que se instaló.
A continuación se muestran unas fotos donde se puede observar la plataforma para los camiones, la caseta donde se encuentran los mecanismos de la báscula y otros detalles de este mecanismo.

 caseta y plataforma de la báscula  chapa del fabricante en la plataforma

 una vista de la báscula  etiqueta pegada a la báscula

 detalle de la báscula  alcanza a pesar 59.000 kg.
Como se puede apreciar en las fotos, la báscula es de fabricación nacional y su capacidad de pesada llegaba a los 59.000 kilogramos.

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Brincaderas en el pueblo


La palabra brincadera no la recoge el Diccionario de la Real Academia Española, pero en la zona y concretamente en el pueblo este nombre se le da a una escalera para "saltar" una tapia y está hecha con piedras colocadas a distinta altura de la misma, una a más altura que la anterior, y sobresaliendo todas ellas por ser de mayor anchura que la propia tapia, de modo que contituyen los peldaños o escalones de una ingeniosa escalera que permite el paso por ella sin tener que dar el salto (alguno la llama saltatapias). Con bastante frecuencia, al saltar una tapia suele ocurrir que caiga alguna piedra, lo que puede provocar que pille un pie o pierna del que la salta con lo que se puede ocasionar un accidente, cosa que a más de uno le ha ocurrido, y además que se haga un portillo en la tapia y ocasione que algún animal se escape del prado donde esté recogido. Las brincaderas normalmente estaban en tapias de fincas o prados al lado de caminos o de zonas de tránsito y a veces entre dos prados.
Había una de éstas en la la dehesa de abajo y después de acabar las obras para rehacer la tapia, la brincadera antigua ha desaparecido y se ha hecho una nueva al lado de la puerta de entrada que hay cerca de las viviendas de promoción municipal, en la calle Vía del Berrocal. (Como siempre, desapareciendo vestigios de la historia)

 nuevas brincaderas en la dehesa de abajo

Antiguamente había tres brincaderas en la herrén de la plaza, y otras dos en los toriles, como se puede ver en las fotos siguientes. En la de la izquierda se ven dos de las tres brincaderas de la herrén, estando esa tapia donde hoy está el bar la Plaza y la casa a la derecha del mismo. En la foto de la derecha se ve a una persona sentada en uno de los escalones y apoyando un pie en otro, siendo esta brincadera la que había en la tapia de los toriles ya desaparecidos y que estaban donde están hoy las oficinas municipales de desarrollo local.

 antiguas brincaderas en la herren de la plaza  antiguas brincaderas en los toriles

Quedan pocas de estas obras que suponen un curioso procedimiento para no tener que saltar las tapias de los prados, pero aún quedan algunos sitios donde se pueden ver, y para muestra, las dos fotos a continuación dan testimonio de estas cosas hechas por los que años ha tenían forzosamente que saltar las tapias para atajar al ir de una parte a otra. En la de la izquierda se ve una brincadera en la tapia de la Cerca de la Jara, tapia de separación con un prado cercano a los Linarejos llamado prado Viñuelas, también conocido como Sietepilas, en una zona en la que hacía límite con la calle del antiguo camino a Alpedrete, (hoy día parte de esa calle está incorporada a dicho prado), y en la de la derecha, la que hay junto al actual camino a Alpedrete, en los límites del pueblo con Collado Villalba.

 brincadera en la Cerca de la Jara  otra brincadera de la cerca de la Jara

En las siguientes fotos se ve a la izquierda la brincadera de tres escalones que hay en la Cerca de la Mata, en la tapia que la separa de los Linares y que está bastante oculta por matas y ramas de árboles, y en la foto de la derecha se ve la que queda en la Cerca de la Nava y que solamente se puede ver por la parte interna de dicha Cerca, ya que por la cara que da al exterior se haya tapada por materiales de derribo como relleno, y se encuentra junto a la gasolinera BP..

 brincadera en la Cerca de la Mata  brincadera de la Cerca de la Nava

Las dos fotos siguientes muestran la brincadera que hay en la tapia del prado que se encuentra junto al arroyo Matalibrillos, cerca del camino de Peña la Fragua, donde está la lancha de granito con la inscripción recordatorio de Antonio Duque, ahogado en ese arroyo en 1834, tema que está descrito un poco más arriba en esta sección de curiosidades. Como se puede ver, esta brincadera es de dos peldaños y en la primera foto se ven los escalones por el lado que está pegado al arroyo y en la otra, la del otro lado de la tapia.


En las fotos que vienen a continuación se puede ver la antigua brincadera que queda en la tapia de la dehesa de abajo, en la de la izquierda la vista es desde un lado y en la de la derecha, la vista es desde arriba de la tapia.


En la siguiente foto, aunque no está con buena definición, se aprecian las tres brincaderas que había en la tapia de la herrén de la plaza, y se ven los escalones con nieve.

 brincaderas de la herrén de la plaza



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Teniente de la Milicia Nacional


Aunque este no es un tema como los anteriores que versan sobre cosas que se pueden encontrar en los campos del pueblo, a mi me llamó la atención el encontrar entre los papeles que conserva una persona del pueblo, del cuál he recibido mucha información tanto de lo que aún recuerda como de la documentación que conserva en su poder, un documento que es curioso desde el punto de vista histórico y que está vinculado directamente con un nativo de Moralzarzal, pariente de esa persona que para mí es una buena fuente de información y que se llama Julio Alcón González, tratándose dicho documento del diploma de nombramiento como teniente primero de la tercera compañía de la Milicia Nacional al bisabuelo materno de Julio, Julián González Morales y a continuación se puede ver el diploma acreditativo de dicho título.



La Milicia Nacional fue creada como un cuerpo de carácter cívico militar que tuvo su origen a raiz del desmembramiento del ejército como consecuencia de de la guerra de la Independencia de 1808, lo que propició el que se crearan Juntas de caracter local y provincial que armaron a grupos de ciudadanos para luchar contra las tropas invasoras de Napoleón. Con la Constitución de Cádiz de 1812 se contempló la regulación de ese tipo de tropas, que combatieron junto a las tropas regulares y el hecho de ese reconocimiento hizo que desaparecieran los grupos de voluntarios creados por aquellas Juntas y se estableció al poco tiempo el reglamento de actuación, obligaciones y organización de dicha Milicia, que se componía de las armas de infantería y de caballería, siendo la tropa la que elegía a los oficiales y se estableció un número de ciudadanos, de entre 30 Y 50 años de edad, que estaban obligados a servir en la Milicia, de acuerdo a los habitantes de la población.
Su misión consistía en hacer tareas de orden y seguridad dentro del país y a lo largo de años sufrió diversos avatares como fueron su disolución y su nueva legalización y tomó parte en combates durante la primera guerra carlista a favor de la reina Isabel II.
Era un movimiento que estaba alimentado con sentimientos patrióticos y en la siguiente foto de la izquierda se puede ver lo dicho con esa frase que consta en el documento, pudiéndose apreciar en la de la derecha el sello del ayuntamiento de Morazlzarzal y las firmas de los que regían el pueblo por aquellas fechas (1854), el alcalde Francisco González Domínguez, el regidor 1º Mariano González, el procurador Síndico 1º Pedro Solís y el secretario Angel González Solís (primo de Julián).


Durante la época del reinado de Isabel II hubo bastantes conflictos entre la Corona y el partido Moderado de un lado y la Milicia Nacional (que era partidaria del liberalismo) y el partido Progresista del otro lado, con lo que el en tiempos del general Narváez fue disuelta y sus tareas se encomendaron a la Guardia Civil, que estaba recientemente creada, siendo brevemente restablecida poco después pero al poco fue nuevamente disuelta. Durante la primera República se restableció de nuevo pero en 1876 definitivamente fue disuelta por el gobierno de Cánovas del Castillo.

Y para que se vea el nombre de la persona que fue nombrada teniente primero de la tercera compañía, se muesta a continuación parte del diploma de nombramiento a favor de Julián González Morales, natural de Moralzarzal.



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© 2006 - Antonio López Hurtado