la iglesia

La iglesia parroquial está dedicada a San Miguel Arcángel, patrón del pueblo, y data de los siglos XV y XVI. Es de una sola nave, construida en manpostería y la torre es de sillería regular.
Desde esta torre se avistaba la de la iglesia del vecino pueblo de Cerceda (dedicada a Santa María la Blanca) y desde ésta la de la iglesia de Santa María de las Nieves de Manzanares el Real, seguramente para servir como torres de vigía del señorío del Real de Manzanares.
Hace ya unos años (hacia el final de la década de 1950) se adosaron los salones parroquiales en el lado Sur, y antes se habían retirado las seis columnas que se encuentran hoy día en el cerramiento del patio que hay en la parte de la entrada, columnas que antiguamente sirvieron de soporte de un pórtico o soportal que estaba situado delante de la puerta de la iglesia, sin que estuviera el patio que hay ahora.
En las fotos siguientes se puede ver a la izquierda lo que era ese soportal cerrado con las seis columnas que soportaban el tejadillo y que actualmente se encuentran en el cerramiento del patio, apreciándose que no había tal cerramiento y en la de la derecha se ve ya una tapia cerrando el patio que hay a la entrada, fotos de 1908 la de la izquierda y de 1926 la de la derecha.

 vista de la iglesia en 1908  la iglesia en 1926

Antiguamente el interior de la iglesia tenía las paredes enfoscadas o enlucidas, como solían estar muchas de las iglesias de España, de manera que no dejaban ver lo que encerraban, incluso a veces tapaban pinturas de gran belleza y de mucho interés artístico y actualmente han sido destapadas mostrando lo oculto para deleite de la vista de los visitante, pero en nuestro caso, viendo una de las fotos de la colección que se dice más adelante, las paredes no encerraban nada de importancia, y hoy día lo que se ve es la piedra al natural, correspondiendo a lo que hay en los campos del pueblo, el granito de sus canteras. Hace años se podía ver en los laterales del arco de separación del cuerpo de la iglesia y de la zona del altar mayor o presbiterio, unos ángeles pintados y una orla, y es curioso que el artista que los pintó hizo lo mismo en el salón de baile SORCAS, pero en éste las figuras pintadas no eran ángeles sino dos señoritas en traje de fiesta portando una orla en la que estaba escrito lo de la Sociedad Recreativa Cultural la Alegría Serrana.

En las siguientes fotos, hechas al principio de la década de 1950 se puede apreciar que no existían los salones parroquiales y tampoco estaba ya el soportal que había a la entrada del templo, viéndose que la tapia del patio ya estaba hecha. En la foto de la derecha, hecha en 1952, aparece el autor de esta web con su madre, hermanos y la familia de un veraneante que venía por aquellas fechas, D. Pedro Jiménez.

 una vista del patio de la iglesia  vista del patio desde otro ángulo

Hacia el verano de 1952 sufrió graves daños como consecuencia de una tormenta muy fuerte que afectó de distinta manera a diversos edificios (p.e. voló la esfera del reloj de la plaza, el famoso "Frascuelo"), restaurándose el tejado, el frente de la puerta y el suelo, haciéndose éste de baldosas de cerámica, habiendo una gran colaboración por parte de vecinos y veraneantes durante la restauración. La última labor de restauración tuvo lugar en el año 1993 y se puso toda la techumbre nueva de conglomerado de madera, nueva iluminación, suelo a base de piezas de granito gris y otras de granito rosado formando una cruz, capilla con artesonado y celosías, colocándose una placa conmemorativa de ese acontecimiento a la entrada del templo.
En la zona norte se encuentra un patio que antiguamente fue el cementerio del pueblo cuando se dejó de enterrar bajo losas en el interior del templo, pudiendose leer aún en el dintel de la puerta la fecha, año 1821, y fue clausurado el día 4 de junio de 1898, año en el que se hizo el actual cementerio en el camino de Alpedrete, ubicado cerca de los Praduelos y del ensancho de los herederos de Julián González, siendo alcalde en esos tiempos Melchor Antuñano Martínez, persona que se asentó en esta pueblo después de la guerras carlistas y que provenía de Valle de Carranza (Vizcaya). Se puede ver la inscripción con la fecha en la placa que hay en la pared Sur de la que fue capilla del nuevo cementerio, donde también estaba el depósito de cadáveres y debido al aumento de población experimentado en el pueblo ya se han hecho dos ampliaciones.

 lápida del cementerio nuevo

La inauguración tuvo lugar ese año y la primera persona enterrada fue Julia Urosa Oñoro, teniendo lugar la inhumación el día 16 de agosto de 1898, siendo Julia la primera mujer de Silvestre Manuel López Sastre.
El 20 de septiembre de 1974, siendo alcalde D. Vicente López Barbero, se solicitó el permiso para destinar el antiguo cementerio a otros usos así como para el traslado de restos.

En la parte exterior de la cara Este de la iglesia se pueden ver restos de las cuatro vigas de madera en las que se apoyaba el altar central y el retablo también de madera y que fueron incendiados durante la guerra civil de 1936. Durante la contienda, la iglesia estuvo destinada a servir de almacén para intendencia del ejército republicano.
Hay una piedra que forma parte del cerramiento del patio exterior y tiene su historia, es el "canto del huevo", que hace ya años se encontraba cerca de la tapia del patio, pero en la zona Sur-Oeste, hacia la plaza del Caño, y era llamado así porque se usaba para romper huevos con piedras. Era una piedra piramidal seccionada y en la parte superior tenía un agujero en el que ponían de pie un huevo güero y desde una cierta distancia los chicos lanzaban piedras para ver quien los rompía.
En la siguiente foto de la izquierda se ve la placa puesta en 1994 con motivo de la última restauración, y se puede ver que el párroco en esa fecha era D. Francisco Lomillos Lobo, viniendo al acto de bendición e inauguración el Vicario Episcopal D. Antonio Astillero Bastante. En la foto de la derecha se ve el famoso "canto del huevo" que está en el ángulo de las fachadas Sur y Este, en la tapia de cerramiento.

 placa a la entrada de la iglesia  canto del huevo

En el patio hay lápidas de las sepulturas del cementerio que hubo junto a la cara Norte además de una antigua pila bautismal y una losa con el número 1888, fecha en la que se hizo una reforma. En esas lápidas usadas como bancos se ven nombres de personas de familias pudientes del pueblo como eran los González (lápidas de Evarista González Solís, Rafael González y Feliciano González Solís) y de la familia de Fuentes (Salvador de Fuentes y el niño Ricardo Fuentes de la Peña). En la lápida correspondiente a este último, aunque no está muy claro, se puede distinguir lo que está escrito :

AQUÍ YACE D. RYCARDO FUENTES Y Ð LA PEÑA
NACYO EN 10 Ð FEBRERO Ð 1842
FALLECYO EN 10 Ð OCTUBRE Ð 1844


La pila bautismal es la primitiva del siglo XVI hecha en granito y está decorada con bolas de estilo gótico, pila que antíguamete se encontraba en la parte trasera cercana a la salida que da al patio del antiguo cementerio, debajo del coro, zona que actualmente ocupa la caldera.
El coro, que es de madera, se apoya en dos pilares de granito apoyados en zapatas de madera y da acceso a la torre del campanario a través de una puerta en arco y en él se tocaba el armonio para las celebraciones importantes, recordando el que suscribe cuando cantó en el coro que interpretó diversos cantos en la misa de despedida celebrada en el verano de 1951 con ocasión de la marcha del párroco D. Félix Herranz Cecilia y la venida del nuevo, D. Pedro García Martín, tocando el armonio el maestro D. Nicolás.

En los laterales del templo se encuentran altares hechos en granito por distintos labrantes del pueblo, salvo el dedicado a la Virgen del Pilar que fue hecho en Cerceda por encargo de Antonio Olivera Morales y su esposa Adoración Pilar Salas Quemada, siendo el más reciente de todos. Este matrimonio se ancarga también de pagar al Sr. cura párroco por la celebración de la misa en el día de Nuestra Señora del Pilar, haciéndolo de su propio peculio. En el lateral derecho, el altar que hay más cercano al altar mayor está dedicado a la Virgen de Fátima y fue un veraneante llamado Alfonso el que encargó a Alfonso Segovia que lo hiciera y cerca de este altar se encuentra otro dedicado a Cristo Crucificado, hecho por Emilio Segovia Aparicio (su último trabajo como labrante) por encargo de Moisés González y su esposa Isabel Sepúlveda Antuñano.
En el lateral izquierdo hay cuatro altares y empezando por el que se encuentra más cercano al presbiterio, el primero está dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, que anteriormente era de la Inmaculada Concepción, siendo encargado por las mujeres de la hermandad de "Hijas de María" a Fernando Maroñas Hernan; el segundo está dedicado a la Virgen de los Dolores, encargado por Isabel Sepúlveda Antuñano a Andrés González Prados (el "Canín") y en este altar trabajó Fermín Segovia haciendo el sagrario; el tercero es de la Virgen del Carmen, hecho por Esteban González Prados y el de más reciente incorporación está dedicado a la Virgen del Pilar.
El Cristo que es sacado en las procesiones y que se encuentra en el interior del templo encima de la puerta de la sacristía estuvo encerrado en el calabozo del ayuntamiento durante la guerra civil de 1936, y era el que estaba en el cementerio actual, y es que debido a que el pueblo estuvo en la zona republicana y se destruyeron imágenes y parte del retablo, estando de secretario del ayuntamiento D. José González Marruenda, para evitar que lo quemaran o destruyeran, mandó ir de noche al alguacil Calixto Estévez y le encomendó que lo subiera desde el cementerio tapado y lo escondiera en uno de los calabozos que había en el ayuntamiento, cosa que hizo y además lo tapó de manera que así pasó toda la guerra. También hizo lo mismo con la campana que había en la capilla del cementerio, pues las que estaban en la iglesia fueron convertidas en balas. En la foto que sigue se puede ver la imagen de Cristo Crucificado que pasó tanto tiempo en el calabozo.

 imagen del Cristo Crucificado

El altar mayor está presidido por la imagen de la Virgen del Rosario, patrona del pueblo, que es sedente, es decir sentada en un trono, y con el Niño en su regazo, y a su derecha se encuentra la imagen de San José, la talla más antigua que hay en la iglesia, que data del siglo XVII, librándose de ser destruida durante la guerra civil de 1936, y a su izquierda hay una imagen de San Isidro, que es un Santo al que se le venera y que nos da idea de que en el pueblo de Moral tuvo gran importancia la ganadería y la agricultura. Es el año de 1630 el que está registrado por escrito en documentos del ayuntamiento como fecha más antigua en que consta es considerada la Virgen del Rosario como patrona del pueblo.
Había un púlpito cercano a la entrada a la sacristía, situado en el arco de separación del cuerpo de la iglesia y la zona del altar mayor, hecho en piedra y que tenía como adorno unas bolas y las llaves en el centro del escudo del pueblo, púlpito que desapareció del pueblo siendo párroco D. José Antonio Fernández Revuelta, que estuvo en Moral desde 1963, año en que nos dejó D. Pedro García Martín, hasta enero de 1966, cuando se incorporó a la parroquia D. Francisco Lomillos Lobo (en el mes de marzo). Ese púlpito se aprecia en la foto que se muestra a continuación, aunque la foto no es de muy buena calidad, y en ella se puede ver a la izquierda el confesonario que había a la izquierda, cerca del arco y al otro lado del púlpito y también se ven las paredes de la iglesia enfoscadas, no existiendo entonces los ángeles dichos anteriormente.

 vista del interior y a la derecha el púlpito

A ambos lados del altar mayor y apoyados sobre sendos pedestales, se encuentran el sagrario, hecho por los hermanos Segovia Aparicio y por Guillermo Balandín, y al otro lado se halla la imagen de San Miguel, patrono del pueblo, habiéndose sustituido en septiembre de 2001 la antigua talla por otra de mayor tamaño y con más colorido, colocada en el lugar donde antiguamente estaba el sagrario.

En el patio de entrada a la iglesia hay una cruz con nombres de personas desaparecidas durante la guerra civil española de 1936 y en otra cara del pie de la cruz se pueden leer los nombres de personas que fueron fusiladas el 19 de agosto de ese año en la zona llamada las Salineras, del término de Collado Mediano, y entre éstos se encuentran los del párroco D. Remigio Muñoz (Coello), que entonces contaba 65 años, el médico D. Horacio Hernández (Calvo) que contaba 40 años, el capitán D. Angel González (Marruenda) que tenía 39 años, así como Francisco Caballero, Gerardo Grafiado que era teniente coronel retirado y Luis Barrio, capitán de artillería también retirado, siendo estos dos últimos veraneantes en Moralzarzal en aquella época y siendo fusilados en Madrid en septiembre de 1936. De los desaparecidos constan los nombres de Damián Martín, Francisco García, Emilio González, Pablo Herrero y Pedro Sanz.
En la foto siguiente se ve esa cruz colocada al terminar la guerra y se aprecia el tejado en ese soportal que había a la entrada.

 vista de la cruz y soportal de entrada

En el pueblo ha habido épocas en las que se sacaban imágenes en procesión tanto de la Virgen como de diversos santos y variando a lo largo de los años, pues hubo épocas en las que se sacaba la imagen de San Antonio (siendo párroco D. Félix Herranz hasta que se fue en el verano de 1951) pero siempre ha habido procesiones con la imagen de la Virgen del Rosario, antiguamente la de pie y en los tiempos actuales la sentada en el trono. La antigua imagen fue quemada durante la guerra civil y la Sra. Evarista (persona pudiente del pueblo) compró una imagen hecha en escayola, estando D. Félix Herranz de párroco.
En las siguientes fotos se ve a la izquierda como es llevada la imagen de San Antonio, apreciándose a Edelmiro Martín Vaquero a la izquierda con un anda y en la foto de la derecha se ve como se llevaba a la Virgen del Rosario (la de pie), imagen hecha en madera y también comprada por la Sra. Evarista cuando estuvo de párroco D. Pedro García, distinguiéndose entre otras mujeres a la entonces jovencísima Alicia González Segovia portando un anda y a su lado Concha Pascual Morales.

 San Antonio de Padua    la Virgen del Rosario de pie

En otras fechas se sacaban en procesión otras imágenes a las que se rendía culto, y se puede ver en la siguiente foto a la izquierda a las gentes en procesión llevando la imagen de la Virgen de Fátima en la calle de la Iglesia llegando a la plaza, y en ella, llevando las andas, se distingue a Mercedes Sanz Sepúlveda y a su hijo Tomás Navas y junto a éste se ve a Esteban Balandín Cuena. En la foto de la derecha se ve, al término de la procesión del día 7 de octubre, jornada dedicada a la patrona del pueblo, cómo se entraba en el templo llevando la imagen de la Virgen del Rosario. En esta foto se puede apreciar al fondo a la derecha la celosía de madera que había donde estaba la sala bautismal (hoy día ocupada por la caldera de la calefacción) y en la parte superior se ve la barandilla del coro. La señora que lleva el anda izquierda según se ve la foto es María Luisa Fernández Somacarrera y arrodillada a su lado se ve a Carmen Segovia Mazarías y la mujer que está arrodillada junto a la que lleva el otro anda es Concha Domínguez Balandín.

 la Virgen de Fátima    Virgen del Rosario


En la siguiente foto hecha en la calle de la Fuente al llegar a la plaza de la Fragua, se ve la procesión que se hacía el Domingo de Resurrección, antes y después de la guerra de 1936 y muchos la recuerdan cuando antes de 1951 estaba como cura párroco D. Félix Herranz Cecilia (de 1941 hasta 1951) y a partir de este año, D. Pedro García Martín, que estuvo hasta 1963. La procesión era conocida como "Procesión del Encuentro", y eran como dos procesiones que discurrían, la una con el Niño Jesús que lo portaban los hombres y niños e iba desde la iglesia hasta la plaza del pueblo por la calle de la Fuente y la otra que desde la parroquia iba por la calle de la Iglesia hasta la plaza y las mujeres y niñas llevaban a la Virgen, y en ésta las acompañaba el párroco.
La Virgen iba tocada con un manto negro en señal de luto y cuando llegaban los dos cortejos a la plaza, se paraban y se hacían tres reverencias, además de bajar las andas haciendo a modo de saludo; se daban unas palmadas y después de avanzar unos pocos pasos para acercarse la una a la otra, se volvían a hacer nuevas reverencias, así hasta que se producía el encuentro de las dos imágenes, y entonces se retiraba el manto a la Virgen y se tiraban caramelos, marchando a continuación todos juntos hasta la iglesia. El acto era muy emotivo y muchas mujeres, adultas y jóvenes, no podían aguantar la emoción y rompían a llorar.
En la foto se distingue entre otros y en primer plano a la izquierda a Ricardo Segovia Aparicio con bigote, a su lado y llevando un anda se ve a Vidal Sanz y en el otro anda se encuentra Ángel Balandín Segovia. En segundo plano, a la izquierda se distingue a Eduardo Balandín López con las manos en los bolsillos y a Marciano Miguel González a su izquierda y con abrigo claro. Casi tapado por Ricardo se ve a Fernando Maroñas y entre Ricardo y Vidal se distingue con la cabeza agachada y calvo al que fue zapatero en el pueblo, Gregorio de Miguel.

 imagen del Niño Jseús

En la foto que sigue se puede ver el cortejo de las mujeres bajando por la calle de la Iglesia, a la altura de donde estaba el prado Mesón (se aprecian los troncos de los álamos y el pajar de Julio Morato Lázaro) y en ella se ve al párroco D. Félix y la imágen de la Virgen llevada por mujeres. Nótese que no hay ningún varón exceptuando al Sr. cura y un monaguillo que iba vestido a la antigua usanza y se puede apreciar el manto negro con el que iba tocada la Virgen.
Ese manto, en esta ocasión como en otras muchas, era una mantilla negra que pertenecía a Juana Segovia Bordón, la que usó el día de su boda con Críspulo Eugenio González Maure, según me contó su hija Alicia.
Llevando las andas, se ve a la izquierda de la foto a Mary Cruz Martín (la hija del Sr. Alejandro el del Almacén) y a la derecha a Daniela Morato Balandín.
En Castilla esta procesión estaba muy arraigada y se celebraba con una imagen de la Virgen y otra del Cristo Resucitado, pero como en el pueblo no había ninguna imagen así, se celebraba con una del Niño Jesús.

 imagen de la Virgen con el manto negro

En la iglesia se conservan los libros de registro de bautismos, bodas y enterramientos que se libraron de la quema hecha de diversos elementos parroquiales que se hicieron por algunos desprensivos durante la guerra, y el más antiguo donde están registrados los bautismos comienza en enero de 1838 con el primer inscrito, al que se le puso en nombre de Francisco, hijo de Manuel Balandín, de oficio labrador (a veces se ponía el oficio de los interesados), y de Prudencia Montalbo, también labradora, bautizado por D. Custodio Fernández, el cura ecónomo de la parroquia en aquella fecha.
Los libros en los que se registraron en las parroquias esos acontecimientos empezaron a escribirse en 1800, y este primero de bautizos tiene anotado en el lomo el número II, faltando el que quemaron, el número I.
El correspondiente a matrimonios empieza en 1852 y en primer lugar consta la unión eclesiástica celebrada el once de enero de ese año de Sotero Balandín y de Gregoria Cantalejo, él natural de Moral, mozo soltero de veintiun años de edad, hijo de Castor Balandín y de María López, de esta villa y ella, también soltera, hija de Ángel Cantalejo y de Juana Leonor, vecinos de Cavallar en la provincia de Segovia, siendo párroco del pueblo D.  Manuel Taillet.
Referente a los enterramientos, el primer libro empieza con el entierro en el día cinco de enero de 1852 de un varón y se da el hecho de que se trataba de un joven del que se supone tenía 15 años de edad, fallecido el día cuatro de ese mismo mes y según consta en el libro, pobre de solemnidad y no se pudo saber quién era ni cómo se llamaba "por no haber consigo documento alguno" y además dice que murió el día cuatro de dicho mes y año a las dos de la tarde, helado con el rigor de la estación según certifica D. Bernardino Garrido facultativo de este pueblo. Actuaron como testigos el Sr. alcalde D. Tadeo Balandín y Juan Mazarías y firmó también el acta el Sr. cura párroco D. Manuel Taillet.
Gracias a la inscripción de esos datos correspondientes a acontecimientos sucedidos en el pueblo a lo largo del tiempo, se puede ver esa información que nos da luz sobre hechos ocurridos en la villa de Moralzarzal y así poder asomarnos a parte de su historia.

Pinchando en la siguiente foto podrás ver una breve colección de fotos relativas a la iglesia del pueblo.


iglesia de San Miguel Arcángel

© 2006 - Antonio López Hurtado